El seguimiento farmacoterapéutico tiene como fin dar respuesta a un problema sanitario real como es la morbi-mortalidad relacionada con medicamentos. Los fracasos de la farmacoterapia aparecen cuando no se alcanzan los objetivos terapéuticos.

La mayor parte de estos fallos se deben a problemas de necesidad, efectividad o seguridad de los medicamentos que el paciente utiliza. Para prevenirlos y resolverlos se requiere de métodos estandarizados que cumplan con ser sistemáticos, continuos y que documenten el proceso de asistencia al paciente.

Las responsabilidades del farmacéutico con cada paciente al que brinda seguimiento farmacoterapéutico son:

1. Entender lo que el paciente quiere de su farmacéutico. Los farmacéuticos ayudan en la toma de decisiones clínicas en el contexto de cada paciente.

2. Valorar el estado de salud del paciente y su farmacoterapia en función de que ésta sea la necesaria, sea efectiva y sea segura.

3. Identificar problemas de salud que interfieren en cumplimiento de las metas terapéuticas.

4. Desarrollar un plan de actuación que contemple las metas farmacoterapéuticas deseadas para cada problema de salud.

5. Realizar intervenciones farmacoterapéuticas apropiadas atendiendo a las metas farmacoterapéuticas.

6. Acompañar al paciente en la determinación de los resultados en salud derivados de la farmacoterapia y de otras estrategias terapéuticas.

7. Continuar con el cuidado del paciente hasta que se alcancen las metas farmacoterapéuticas establecidas de común acuerdo.

 

Referencias: Cipolle R, Strand LM, Morley P. Practitioner’s responsibilities. En: Cipolle R, Strand LM, Morley P. Pharmaceutical Care Practice. The Clinician’s Guide. 2nd ed. New York: McGraw-Hill; 2004. Faus MJ. Fernández-Llimós F. Machuca M. Seguimiento Farmacoterapéutico. Capítulo en Herrera J. Manual de Farmacia Clínica y Atención Farmacéutica. Elsevier España, S.A. 2003; 453-47